mércores, maio 29, 2019

La rebelión silenciosa de los ‘sin techo’ contra el alcalde de Vigo, Silvia R. Pontevedra

La rebelión silenciosa de los ‘sin techo’ contra el alcalde de Vigo | Sociedad | EL PAÍS



Juan Carollo, con barba, ante el Ayuntamiento de Vigo, junto a algunos hombres sin hogar en la Acampada Contra la Pobreza.
Juan Carollo, con barba, ante el Ayuntamiento de Vigo, junto a algunos hombres sin hogar en la Acampada Contra la Pobreza. 


"Hay veces que veo la luz al final del túnel. Luego compruebo que es Vigo y me tranquilizo". Se acerca junio y el presentador del programa matinal de la Radio Galega aún bromea con el alumbrado navideño de Abel Caballero. Los nueve millones de lámparas LED siguen brillando en la retina de todos, pero todavía hay vigueses que no saben que desde hace 27 meses algunos de los sin techo que transitan por la ciudad acampan ante el Ayuntamiento y mantienen un incómodo pulso con el alcalde. Liderados por Juan Miguel Carollo (Urduña, Bizkaia, 1969), explican que lo que piden es una reunión con el regidor socialista y "un lugar seguro al que poder volver al ponerse el sol". Para dormir y ducharse, "y al día siguiente salir a buscar cursillos y trabajo con un sentimiento de estabilidad. Sin tener que dedicar todas las fuerzas a resolver dónde caer muertos la próxima noche".
Carollo, antiguo hostelero que quedó en la calle hace seis años, pidió autorización a la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra (entonces en manos del PP) "para una concentración por mejoras en los servicios sociales, sin hora de finalización". El permiso oficial daba vía libre para concentrarse en la Praza do Rei, desde las once del 17 de febrero de 2017, con siete tiendas de campaña. Y así, hasta hoy.
Por la mañana, este vasco hijo de emigrantes gallegos se levanta, cruza el castigado pavimento de la plaza consistorial inaugurada por Juan Carlos I y entrega en la ventanilla del registro municipal el parte de las personas sin hogar que han pasado la noche en la Acampada Contra la Pobreza. Esta madrugada del 21 de mayo han dormido allí Marco, Anilton, Joaquín, Eliseo, Nicu, Jorge, Antonio y Francisco, además de Juan. "Este mes llevamos ya 216 pernoctaciones, y desde que empecé a registrar los nombres y los DNI, sumamos 3.000", asegura el activista. "En total, en este tiempo unas 200 personas diferentes encontraron aquí amparo, cena y trato humano". Hay enfermos, "gente que rula por toda España" con la vida en la mochila, padres de familia que quedaron sin trabajo y rebuscan en los contenedores; también algún expresidiario; casi nunca mujeres porque hay muchas menos en la calle. "Y todos son bien recibidos", afirma el líder, "pero la concejala de bienestar, Isaura Abelairas, nos denigra y dice [hace una semana en La Voz de Galicia] que en Vigo el que está en la calle es 'porque realmente quiere' y 'se niega' a recibir ayuda".

El otro albergue, que recibe también fondos municipales, es de los
 Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres y según Carollo muchos indigentes no quieren ir "porque no se sienten tratados dignamente". Aunque hay excepciones, allí se pernocta 10 días y luego hay que esperar un mes para volver. Ante la cantidad de gente que detectaba durmiendo en la calle, en cajeros, marquesinas, la estación de bus o junto al puerto, también la Iglesia Evangélica Dignidad retiraba hasta 2017 los bancos del culto y colocaba literas para 50 personas. Pero los vecinos se quejaron directamente al alcalde en un programa de televisión. "La gente tiene que vivir con dignidad", clamaba Caballero. Y el local, sin condiciones ni licencia, acabó cerrando porque el pastor no podía asumir la reforma.En la ciudad, separados por unos cinco kilómetros, hay dos albergues para los llamados "transeúntes". La propia palabra indica que las camas son de paso. El municipal, dentro del llamado Centro Integral de Inclusión y Emergencia Social, dispone de 38 plazas y 27 trabajadores para todos sus servicios; se lleva un presupuesto de 820.000 euros anuales y lo gestiona Cruz Roja. Los sin techo pueden dormir 10 días seguidos y luego deben dejar los puestos a otros demandantes los siguientes 10.
ampliar foto

Desde el Ayuntamiento se insiste en que el gobierno local está volcado en la política de bienestar y recuerdan que hay "cheques sociales" para familias por 1,6 millones anuales; ayudas de emergencia por 842.000; y apoyos antidesahucio por 2,5 millones. Informan también de que el consistorio subvenciona todo el alojamiento disponible y da 300.000 euros a seis comedores sociales. "Si no hay plazas en el albergue los usuarios pueden ir al de los Misioneros", afirman, y todos los días "salen equipos a la calle" para buscar soluciones, "con mantas y café".
Fuentes municipales aseguran que están asumiendo parte de la política social que es "competencia de la Xunta" y que el de Vigo es uno de los pocos albergues de España que abrió en plena crisis. Propusieron 44 plazas, pero el Gobierno gallego, según las mismas fuentes, las redujo a 38 y ni por la vía judicial el Ayuntamiento consiguió ampliarlas. La memoria anual de Cruz Roja recoge que la media de ocupación el año pasado fue del 95% (99,72% en las plazas para varones), con 13.160 pernoctaciones de 596 personas distintas. Y las grandes cifras siguen: "23.328 menús", "3.161 coladas", "12.335 duchas" repartidas entre 882 usuarios diferentes. Además, según Cruz Roja, desde el albergue el año pasado se ayudó a buscar alojamiento estable a 48 personas que empezaron a percibir algún ingreso.
Gustavo García Herrero, miembro de la Asociación de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, dirigió durante 20 años el albergue municipal de Zaragoza hasta que se jubiló. Defiende que la "estancia ilimitada" no es ninguna quimera, porque en su ciudad existe "desde los años 90". "Hay estancias de seis meses prorrogables por otros seis, incluso para familias enteras en apartamentos con llave", describe. "Pero cada caso es radicamente diferente a los demás", advierte, "por eso hay también permanencias de años, o de por vida. Y la experiencia dice que esto es más sostenible que tener a la gente en la calle... personas que lo han perdido todo, menos sus derechos y su dignidad".

Hombres de 70 y chicos de 19

"La mayoría de la gente no quiere dormir en la calle. Y habría que ver si los que dicen que sí es porque ya se olvidaron de cualquier otro tipo de vida. Si dejas de comer caliente pierdes la noción de lo que es", lamenta Carollo. "El año pasado murieron al menos cuatro personas en la ciudad, todos los años mueren", rememora este hombre que ya ha perdido ocho dedos de los pies por complicaciones de la diabetes. "Una parte del edificio del albergue municipal está ocupado por los pasos de Semana Santa" por un convenio de hace siete años con la entidad que cedió el inmueble, protesta. "Pero si realmente se preocupasen por reinsertar a la gente ya no habría un problema de espacio, ni de plazas", defiende.

Después de dormir mucho tiempo en un parque y pedir en la calle, Carollo protagonizó hace unos años una huelga de hambre y así dice que logró que "en cinco días" le tramitasen la renta de inclusión que, según explica, a los demás les tarda "seis o siete meses" entre los trámites del Ayuntamiento y de la Xunta. Ahora cobra 430 euros. Con 200 alquila una habitación en la que guarda sus cosas y en la que, en dos años, "jamás" ha dormido porque el permiso del campamento está a su nombre y no puede faltar. Del dinero que le queda saca para llevar de cenar a los compañeros. Al albergue municipal se entra a las nueve y media: a esa hora va hasta allí y se lleva a la acampada "a los que quedan fuera".
En la Praza do Rei hay hombres de 70 y chicos de 19. Uno de los más jóvenes dice que perdió la casa cuando hace justo un año explotó un zulo pirotécnico y saltó por los aires el pueblo de Paramos (Tui, Pontevedra). Hacen sus necesidades en bolsas y botellas. Se asean por las mañanas en entidades benéficas. Con el paso del tiempo, la acampada ha ido perdiendo muchos apoyos de colectivos que creen que la situación se ha enquistado sin remedio. Pero su fundador sigue reclamando "unos derechos básicos para los sin techo", que no quieren vivir "atrapados" en el bucle sin fin de los plazos limitados que rigen los albergues y los comedores sociales.
Mientras, su barba no para de crecer. "No me la cortaré hasta que el alcalde nos reciba", avisa. "Si no se soluciona el problema, tendrán que sacarme de aquí en caja de pino".

Los ‘sin techo’ no confían en las urnas

Los ‘sin techo’ no confían en las urnas | Cataluña | EL PAÍS



Un 'sintecho' en una plaza en el Raval.
Un 'sintecho' en una plaza en el Raval. 


El pasado 28 de abril Hilario votó en un colegio electoral del Raval. Tiene 56 años y nació en Gran Canaria. La mala suerte persigue a este vecino de la ciudad que lleva —entre idas y venidas— 26 años malviviendo en la calle. Es una de las 3.600 personas sin hogar que sobreviven en la ciudad de Barcelona. No hay cifras de participación que aclaren si este colectivo acude a las urnas aunque las entidades que trabajan con ellos saben que no lo hacen.
En 2014 Hilario durmió por primera vez en las calles de Barcelona, ya lo había hecho en otras ciudades. Conoce a la perfección los rincones donde pasar la noche en Montjuïc, “quizás sea el lugar más peligroso de Barcelona”, el parque de la estación del Nord y el centro. El pasado 28 de abril fue a votar. No tiene hogar pero nadie le ha quitado el derecho a elegir a sus representantes: “Cuando voto pienso en mí y en el futuro de los demás. Ese voto, si no lo meto en la urna seguro que se lo quedan otros”. La vida de Hilario es complicada. Trabajó en la obra, fue marino y patrón. Tuvo su propio velero y recorrió medio mundo. Se ha quedado sin trabajo en innumerables ocasiones, ha tenido problemas con la justicia e incluso llegó a naufragar cerca de las Azores.

Arrels es una de las entidades que aloja, alimenta y atiende a los sin techo en Barcelona. Beatriz Fernández es una abogada de la entidad y sostiene que el porcentaje de sin techo que vota en ínfimo. “Para votar necesitas estar empadronado. En Barcelona está permitido el empadronamiento sin domicilio fijo pero saber cuál es tu colegio electoral si no tienes casa es complicado. El Consistorio asigna a las personas sin hogar un centro de servicios sociales como dirección de empadronamiento. A partir de aquí, la tarjeta censal llega a ese centro y las personas sin hogar pueden ir a recogerla, o no, y luego buscar su colegio electoral. Fuera de la ciudad de Barcelona es más complicado ya que la mayoría de municipios no permiten empadronarse sin vivienda por lo que directamente se les niega, entre otros, el derecho a votar”, denuncia Fernández.Siempre ha reclamado una segunda oportunidad a una sociedad que le ha recibido a patadas. “Cada vez que he estado en la calle y se acercaban unas elecciones pedía información. Al principio, cuando estaba empadronado en Gran Canaria, votaba por correo. Ahora estoy empadronado en el centro abierto de la Fundación Arrels y voto en el Raval”, recuerda. 

Para la letrada todas las elecciones son importantes pero en las municipales las personas sin hogar podrían incidir directamente en las políticas que les afectan. “En teoría en los comicios locales pueden votar las personas extranjeras comunitarias y las no comunitarias de algunos países. Esta opción es todavía más complicada para los sin techo ya que los extranjeros tienen que presentarse en a la oficina del censo electoral y manifestar su intención de querer participar en los comicios. Además, no es automático, los que quieran participar este 26 de mayo tenían que haberlo solicitado antes del uno de febrero”, denuncia. Fernández critica que la negativa de empadronar precariza a los sin techo todavía más al no proporcionarles un lugar donde notificarles no solo su derecho a voto sino la tarjeta sanitaria o si tienen algún problema fiscal o judicial. Lo cierto es que las dificultades y el poco interés hace que los sin techo que acuden a las urnas sean una excepción.
Davide es de Bolonia aunque lleva 15 años en Barcelona. Trabajaba como camarero pero en 2011 acabó durmiendo en la calle. “Me robaron mi documentación. No podré votar en las municipales aunque soy comunitario”, denuncia. Siempre ha ejercido su derecho al voto en el consulado italiano cuando ha habido elecciones en su país pero ahora quería dar su voz para cambiar la política de la ciudad donde malvive.
El pasado 28 de abril Hilario cogió su papeleta y se dirigió a su colegio electoral en el Raval. “Uno de los miembros de la mesa electoral era un compañero que he visto mil veces durmiendo en la calle. La elección de la mesa no distingue entre los que tienen casa y los que no”, sonríe. Hilario tiene claro cuál será la papeleta de su votó el próximo 26 de mayo. Davide también sabe a quién votaría. La elección política de ambos es lo de menos, saben que la mayoría de personas que se encuentran en su misma situación no participarán ni en estos comicios ni en ningún otro. La sociedad seguirá dándoles la espalda.

5.400 PERSONAS DURMIENDO EN LAS CALLES

El pasado 2018 había 3.600 personas sin vivienda en Barcelona de las que 2.099 duermen a diario en albergues, 536 lo hacen en chabolas instaladas en distintos asentamientos y 956 entre cartones en las calles. No existen cifras exactas en toda Cataluña pero lo que más se acerca es un informe de 2014 de la Agencia de la Vivienda. El documento recoge datos de 773 municipios y marca que 5.433 personas duermen a diario en las calles catalanas, 8.634 en albergues y 7.682 en asentamiento y barracas. Un número suficiente de personas como para hacer mella en las urnas de algunos municipios.

martes, maio 28, 2019

Límites infranqueables – Afroféminas

Límites infranqueables – Afroféminas





A ti, que insistes cansínamente en tocar una parte de mi cuerpo; a ti, que eres incapaz de comprender porque mi pelo es un límite infranqueable,

Pongamos unas cuantas situaciones como ejemplo para este texto:
¿ A caso en las tiendas de lencería te tocan el pecho o el culo para saber que es lo que mejor se te adapta ?
  • Hoy en vez de usar la cinta métrica usaré mis manos para saber que sujetador es el mas adecuado para ti ( moc moc, gesto de la/el dependienta/dependiente tocándote el pecho o los glúteos ).
¿ A caso metemos el dedo en el ojo de aquella persona que los tiene de un color espectacular solo porque nos encantan?
  • Ai, me encantan tus ojos ( chof chof chof chof, gesto de dedo metiendose en el ojo ajeno ).
¿ A caso lamemos el cuello de otra persona cuando nos gusta el dulce aroma de su colonia ?
  • Ufff que bien hueles y que dulce!  ( slammmm, gesto de lametazo en el cuello ajeno).
¿ A caso tocamos el afro de alguien cuando lo vemos y nos recuerda a una nube ?
  • Oiii me encanta! Es como el pelo de una ovejita ( frus frus frus, gesto de mano apretando pelo afro )
Imaginamos cada una de estas situaciones y seguro que nos hemos reído de alguna de ellas al hacerlo. Acto seguido hemos pensado que es algo que nunca haríamos, son límites infranqueables ¿verdad ? Podría denunciar a quien me tocase los pechos de esa manera; o podría darle un manotazo a quien quisiese meter un dedo en uno de mis ojos y ya ni digamos lo que podría hacer en el caso que alguien quisiese lamerme el cuello para degustar el dulce aroma de mi colonia. Pero ¿que pasa cuando alguien quiere tocarme el afro? ¿Porqué si intento defenderme o tan solo apartarme para evitarlo la otra persona insiste añadiendo un: sólo un poco mujer? ¿Porqué si no dejo que me lo toquen me acusan de borde o antipática? Alguna vez hasta me han dicho: oye pero que rancia eres ¿no?
A ti, que insistes cansínamente en tocar una parte de mi cuerpo; a ti, que eres incapaz de comprender porque mi pelo es un límite infranqueable, me gustaría pensar que la próxima vez que nos veamos no medirás mis pechos con tus manos, no meterás tu dedo en mi ojo por muy bonito que te parezca, no querrás saborear con un lametazo directo a mi cuello la dulce esencia de mi colonia y sobretodo evitarás “frusfrusearme” el afro con tus manitas, porque todo ello, son LÍMITES INFRANQUEABLES ( y no negociables ).
@ma_rie_la

Javier Krahe "¡Ay Democracia!". Palma de Mallorca. Harlem Café. 03/04/2014

Marea Verde Barcelona en el Festival de Cannes

domingo, maio 26, 2019

Barbara Miller dirige "Placer femenino”, documental militante por la liberación sexual

Barbara Miller dirige "Placer femenino”, documental militante por la liberación sexual | Periodistas en Español



femenino”, documental militante por la liberación sexual

Cinco mujeres de cinco religiones distintas –judaísmo, cristianismo, brahmanismo, budismo e islamismo-, todas basadas en la misoginia, demuestran con su historia personal que la lógica patriarcal sigue imperando en el planeta
Dirigido por la realizadora suiza Barbara Miller, el documental  «#Placer femenino» (#Female pleasure) presenta a cinco mujeres valientes rompiendo el silencio impuesto por sociedades arcaicas y patriarcales, y por diferentes comunidades religiosas.
Placer femenino cartel
Con una fuerza increíble, estas mujeres luchan por su liberación sexual y su autonomía. Luchan y ganan, pero su victoria tiene un alto precio: todas han sufrido difamación, amenazas y procesamientos, han sido rechazadas por la sociedad en la que crecieron e incluso han recibido amenazas de muerte.
«En todo el mundo, y en formas diferentes, el cuerpo de las mujeres y su sexualidad continúan estando controlados», dijo Barbara Miller al presentar el documental en el último Festival de Locarno.
Mutilaciones, matrimonio forzado, violación, esclavitud… Cinco mujeres de cinco religiones distintas –judaísmo, cristianismo, brahmanismo, budismo e islamismo-, todas basadas en la misoginia, demuestran con su historia personal que la lógica patriarcal sigue imperando en el planeta: «Tanto si exhibe su cuerpo, como si lo esconde, la mujer es siempre un objeto que debe satisfacer la sexualidad de los hombres».
En el documental está Deborah Feldman, casada a la fuerza y convertida en la paria de su comunidad cuando rompió con su familia. Y Doris Wagner, la monja joven que salió del silencio para denunciar las repetidas violaciones de sus maestros en el Vaticano, en el mismísimo corazón de la iglesia católica. También Vithika Yadav, militante india que explica que en su cultura no existe la palabra amor y se ha perpetuado una cultura de la violación; las familias hindúes consideran a las niñas como una carga.
Está igualmente Rokudenashiko, artista japonesa encarcelada por obscenidad, quien ha presentado como un objeto artístico una escultura que reproduce su vulva, en un país donde la palabra vagina es tabú pero se celebra una fiesta del pene todos los años.
Y finalmente la musulmana Leyla Hussein, somalí que ahora vive en Londres donde ejerce como psicoterapeuta, quien sufrió una escisión a los siete años pese a vivir en una familia «moderna», y que explica que se sigue practicando en Africa, en Asia y también en Europa, en las familias de migrantes: nada menos que 137 000 casos en Inglaterra, en un año.
Los testimonios de estas cinco mujeres nos pintan un retrato bastante completo de la forma en que ha sido tratada la mujer durante la mayor parte de la historia, como algo destinado al placer de los hombres; el contexto religioso ha añadido una serie de adjetivos para acabar presentando el cuerpo de la mujer como «impuro, vergonzoso, indigno y responsable de todos los males del mundo».
«#Placer femenino» es un  emotivo himno, un alegato a favor de la libertad femenina presentado en una forma muy didáctica. Barbara Miller ha optado por un cine combativo y potente que apoya la lucha universal contra la violencia ejercida sobre las mujeres y reivindica una sexualidad femenina libre.

sábado, maio 25, 2019

Películas, libros, monumentos (y mucho más) para entender Europa

Películas, libros, monumentos (y mucho más) para entender Europa - Esglobal





Con las elecciones europeas tan cerca, preguntamos a nuestros colaboradores qué película, libro, música… simboliza para ellos la UE. Sus respuestas van desde referencias filmográficas, literarias y musicales hasta monumentos, intelectuales y logros, pasando por colores, imágenes, gastronomía y emociones. He aquí un mosaico de símbolos de lo que para algunos significa el proyecto europeo.



símbolos de lo que para algunos significa el proyecto europeo.


Senderos de Gloria

La película Senderos de Gloria (Stanley Kubrick, 1957) me parece esencial porque muestra con toda crudeza el suicidio civilizatorio que representó la Primera Guerra Mundial. Los europeos habían luchado guerras coloniales durante casi toda la segunda mitad del siglo XIX para...

El gulash

Este estofado de carne con bandera húngara es un plato típico de la gastronomía de todo el espacio ex austro-húngaro. Me hace pensar en una Europa que trasciende sus propias fronteras administrativas, desde los países miembros de la UE, como Hungría, Eslovenia o Croacia, a los...

El gentil monstruo de Bruselas o Europa bajo tutela

Este es un ensayo que, en clave de humor, desgrana los laberintos imposibles de la burocracia europea. Su autor, Hans Magnus Enzensberger, investiga como si de un misterioso asesinato se tratará lo que se cuece en Bruselas. Quiénes están, qué hacen y cómo afecta a la gente. Es un...

Monumento Schengen

En la encrucijada de Luxemburgo, Francia y Alemania se encuentra uno de los monumentos imprescindibles para definir la Unión Europea actual, aquel que conmemora el Acuerdo de Schengen y que se ubica en el pequeño municipio luxemburgués que le da nombre. La eliminación de las...

Euro y Erasmus

Siendo pragmáticos, creo que lo mejor que ha hecho Europa es el euro y el programa Erasmus. Euro: a pesar de sus problemas (qué los hay y habrá), el sueño de una moneda común europea viene hasta del mismísimo Rousseau. Es el primer paso real para una unión más estrecha y...

Tony Judt

Ante la invitación a elegir un ejemplo simbólico de lo que significa para mí el proyecto europeo escojo el legado académico y vital de Tony Judt, historiador británico de familia judía, padres emigrantes (belga y rusa), plasmado en obras magníficas como ¿Una gran ilusión?: un...

Último tango en París

En América Latina se sigue hablando del «Viejo Continente», en donde persiste la visión de las potencias coloniales y que en la UE existen aún algunos elementos heredados de siglos anteriores, en los que el espíritu de los proyectos de cooperación al desarrollo está...

Kosovo

Kosovo es el país que aún espera el reconocimiento de una Europa cada vez más dividida, que camina a dos velocidades, en la que la concepción original parece estar mutando en un renacer en el que la unión entre los estados es cada vez menor, condicionada por las políticas...

Djangology de Django Reinhardt

Podría haber elegido cualquier otra de sus canciones, pero Django Reinhardt abría sus actuaciones con el Quintette du Hot Club de France con este tema, así que supongo que es lo suficientemente emblemático. La grandeza de su obra consiste en haber cogido un género importado –el...

Göttingen, de Barbara

Pocos poetas europeos contemporáneos han atravesado sus fronteras. Los cantautores, que son poetas también, hacen más fácil ese viaje. Si me preguntan qué poesía refleja mejor la construcción europea, diría sin duda las canciones por la paz, la democracia y los derechos humanos...

UEFA Champions League

Desde su constitución con nuevo formato a partir de la temporada 1992-1993, la competición futbolística UEFA Champions League, organizada por la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA), puede considerarse como un elemento innovador que comparte los valores preconizados por l...

L’Auberge espagnole

Cómo no pensar en Europa al ver L’Auberge espagnole. Esta película, de origen franco-español (es decir, plenamente europea), es una viva imagen de lo que ha supuesto el programa Erasmus en el continente. Viajes (pero también burocracia), amistad (pero también desengaño), fiestas...

Las Europas de Vattimo, Dussel y Santos

Hacia una Europa donde otras Europas (y otros mundos) sean posibles, desde la hipótesis de partida de que la realidad no se reduce a lo existente. No se trata de la negación de Europa, sino de repensar críticamente sus logros y sus universalismos (ciencia, técnica, cultura,...

Azul

Europa es azul pero no cualquier azul sino el azul de los 18 mares que bañan los países europeos como el mar Mediterráneo, el mar Báltico, el mar del Norte, el Cantábrico o el mar Egeo. El azul de los cielos que cubren Europa de norte a sur y de este a oeste, desde Nuorgam hasta...

Alexander Von Humboldt

Humboldt representa el espíritu de una Europa curiosa hacia el resto del mundo, como demostró este intelectual alemán en sus viajes por América Latina y hacia Asia. Pero también una Europa atenta hacia el propio ser humano y su universalidad: la vocación científica y literaria de...

Unos días en la vida de Oblomov

“El estar acostado no era para Ilia Illich una necesidad, como lo es para un enfermo o para un hombre que tiene sueño, ni algo incidental, como lo es para un hombre que está cansado, ni una delicia, como para un perezoso; era su posición normal”, así describe el escritor rus...

Notre-Dame

Una emoción que mucha gente en toda Europa hemos compartido al unísono hace muy poco, y que me ha hecho entender lo que es sentirse parte del proyecto europeo. La emoción a la que me refiero fue la desolación, la tristeza y la pena que sentí cuando vi en las noticias la imagen de...

La bandera europea

Es bien sabido que la bandera azul con las doce estrellas en círculo –ni una más ni una menos– simbolizando la perfección, no fue originariamente la bandera de la Unión Europea, sino exclusivamente la del Consejo de Europa, pero por aplastante plebiscito popular se ha convertido...